Mostrando entradas con la etiqueta Masái. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Masái. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de noviembre de 2016

VIAJAR A TERRITORIO MASÁI

   Los masáis son una etnia seminómada que se mueve por el territorio de dos países del este de África: sur de Kenia y norte de Tanzania.

   QUÉ VER
   En esta zona hay varios parques naturales importantes: el Serengueti, el Masái Mara, el Amboseli, el cráter de Ngorongoro, los alrededores del lago Manyara, Tsavo, etc. Los dos primeros se consideran la zona por la que los masáis transitan con su ganado, aunque desde hace ya algunos años las leyes de los dos países referentes a los espacios protegidos (parque naturales) les han limitado el acceso a muchos de estos terrenos.

Parques naturales de Kenia y Tanzania

Parque nacional Serengueti, en Tanzania

   Estas zonas tienen grandes llanuras llamadas en este clima cercano al ecuador sabanas. En ellas pasta el ganado de los masáis (aunque cada vez menos) junto a muchos de los animales salvajes herbívoros como la cebra, el ñu, la gacela, etc. Además de los anteriores se pueden observar los grandes felinos (leones, leopardos y guepardos) y otros como el búfalo cafre, la hiena, la jirafa, el elefante, el licaón y aves como el flamenco (este último cerca de las zonas de lagos o lagunas) y el avestruz. 


   ALOJAMIENTOS
   Los masáis llevan una vida sin grandes lujos. Son un pueblo guerrero, seminómada que se desplaza con su ganado por la sabana. Desde hace unos años sus territorios se han visto mermados y han aprendido a vender artesanía a los turistas y a acompañarles en los safaris que las empresas de viajes organizan. En el siguiente enlace encontrarás todo lo necesario para alojarte en el parque Masái Mara de Kenia con muchas comodidades.

Hotel en el parque Masái Mara

   CÓMO LLEGAR
- Vuelo Madrid Nairobi (Capital de Kenia) desde 335 € (No hay todos los días, consultar)
- Safari de 3 días: SAFARI MASÁI MARA

CREENCIAS DEL PUEBLO MASÁI

   Los masáis creen que les pertenece todo el ganado de la Tierra, creencia que surge de un mito de la creación. La posesión de cabezas de ganado otorga a un hombre riqueza y posición social elevada, de hecho, la posición social viene dada por el número de hijos y de cabezas de ganado: un hombre con menos de 50 cabezas de ganado es considerado pobre. Con la ayuda de sus numerosos hijos y esposas podrá mantener y cuidar a un rebaño numeroso. Además del ganado para ellos la hierba es sagrada.

Ganado masái

   Los masáis se consideran escogidos por Dios, al que denominan Engai. Este Dios tiene dos aspectos diferentes: Engai Narok, el Dios negro y bueno y Engai Na-nyokie, el Dios rojo y vengativo. En su vida diaria muestran su fe religiosa y rezan sus oraciones.

Representación del Dios Engai Narok

   Los masáis son guiados por un sacerdote supremo, el Laibon, que se ocupa además de ser el médico, el adivino, el consejero espiritual y el experto en rituales (una especie de chamán).
   Para los masáis no existe el "más allá", por lo tanto no tiene sentido para ellos enterrar a los muertos y  rezarles.

Laibon o sacerdote supremo masái

jueves, 3 de noviembre de 2016

CULTURA MASÁI

   Su vida cultural está llena de celebraciones, iniciándose con el nacimiento y continuando con los matrimonios. Éstos son polígamos, es decir, un hombre se puede casar con varias mujeres y así podrá tener muchos hijos, mucha familia. Todo esto va a depender del número de cabezas de ganado que posea. Cuando escogen esposa bailan un día entero, sin parar.


   Cuando una mujer va a tener un bebé se deben sacrificar dos ovejas. Una el mismo día que sabe que está embarazada y la otra cuando nazca el niño. El aceite que obtienen de la grasa de la primera oveja lo tomará la madre y el de la segunda lo tomará el padre, para estar fuerte (eso es lo que creen).


   Los masáis también celebran fiestas en cada cambio de edad: al pasar de la infancia a guerrero menor, de guerrero menor a guerrero mayor, de guerrero mayor a adulto y de adulto a anciano.


   Hoy en día los masáis coleccionan un gran número de danzas rituales y cánticos, que efectúan frente a los turistas a cambio de dinero y otros beneficios económicos. Por lo general, no se dejan fotografiar salvo que se les otorgue un pequeño pago como compensación.


   Algunos masáis también venden objetos de artesanía propios de su cultura a los turistas.


VIVIENDA MASÁI

   Los masáis son seminómadas, es decir, no permanecen siempre en el mismo lugar. Viven en poblaciones pequeñas, aldeas, que están protegidas de los animales salvajes (leones, hienas, etc) por una especie de empalizada. Estos asentamientos se llaman manyattas y son círculos de chozas hechas con unos ladrillos que preparan a base de paja, barro y excrementos de animales, para impermeabilizarlas y darles resistencia. Después las alisan y ahúman por dentro. El tejado tiene forma de cono bajo. A veces hacen fuego dentro por lo que la mayoría tienen un agujero en el techo para dejar salir el humo pero no tienen ventanas. Para dormir construyen con los mismos materiales una especie de camastros separados del suelo.
   El ganado es su mayor posesión por lo que queda en el centro del poblado en una especie de corral llamado boma  (a veces también se lo llaman a la aldea) para evitar el ataque de animales salvajes. Esta especie de corral está rodeado de ramas y arbustos espinosos y en él, además de las vacas, puede haber gallinas, cabras, ovejas, etc. Cuando las chozas se estropean las arreglan con barro y excrementos de animales. Este trabajo lo hacen las mujeres casadas.


Manyatta masái

Choza masái

Boma o corral para el ganado

ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LOS MASAIS

    El pueblo masái se divide en 5 clanes: los il-makesen, il-aiser, il-melelian, il-taarroseno y il-ikumai. Los masáis son una sociedad patriarcal, los hombres suelen hablar en nombre de las mujeres y de sus hijos tomando todas las decisiones que atañen a la familia. Los hombres más ancianos resuelven los asuntos de la comunidad. Hasta los 7 años los niños y las niñas se crían juntos pero a partir de esta edad los niños suelen alejarse de la aldea de su padre y las niñas aprenden a temer y respetar a sus padres y nunca deben estar cerca de ellos cuando comen.

Niños y niñas masáis en la escuela

   A los 16 años los chicos se someten a la ceremonia de paso a la edad adulta por la cual se convierten en guerreros durante unos años. A partir de entonces compartirán muchos momentos de su vida con los compañeros de ritual, los llamados grupos de edad. Estos grupos de guerreros desempeñaban antiguamente una función de defensa del territorio pero hoy en día se dedican al pastoreo, la caza y algunas exhibiciones de su valor. Cuando un grupo de guerreros (en realidad pastores) va teniendo más edad cambia su estrato (escalón) en la sociedad con lo que van adquiriendo derechos como poder casarse, ser tenidos en cuenta en la toma de decisiones de la comunidad, etc. El estrato más alto es el de los ancianos que se reúnen en consejo para tomar las decisiones importantes que atañen a todo el clan.

Niños y niñas masáis

   Las niñas también pasan por una ceremonia de iniciación a la edad adulta y a partir de este momento ya pueden relacionarse con los jóvenes guerreros, aunque en la mayoría de ocasiones su matrimonio está ya pactado por sus padres desde que eran pequeñas con algún hombre que tenga una buena cantidad de ganado.

Chica masái transportando niños

   Los niños se crían en comunidad: cualquier persona adulta puede reñir y castigar a un niño desobediente. A los pequeños se les enseña a seguir las costumbres familiares y a respetar a sus mayores. Cuando crecen las niñas aprenderán las tareas domésticas y los niños las de cuidado del ganado. Los padres transmiten a sus hijos el conocimiento de las medicinas tradicionales así como lo rituales y tradiciones de los masáis.
   En la comunidad masái, la importancia y posición social de un hombre se mide por la cantidad de animales e hijos que posee. De hecho, a un hombre que cuente con menos de 50 cabezas de ganado se le considera pobre. Con la ayuda de sus numerosos hijos y esposas, el masái espera llegar a acumular un gran rebaño que puede llegar a alcanzar los 1.000 ejemplares.

Hombre masái con su ganado

ALIMENTACIÓN DE LOS MASÁIS

   La alimentación de los masáis está basada en la leche y la sangre de los bueyes. La leche suele ser de vaca y cabra. Estos animales les proporcionan tanto alimento como piel para sus ropas y utensilios, además del excremento con el que recubren sus casas. 

Masái ordeñando su vaca

   Para extraer la sangre de los bueyes pinchan al animal en el cuello, por donde pasa la yugular (vena grande que trae sangre del cerebro). Esta operación la realizan con un dardo o flecha con la punta redondeada para no hacer daño al animal y que no se desangre. En cada ocasión extraen 2 litros y después cierran la herida con un empaste de tierra y estiercol.

Grupo de masáis recogiendo sangre par beber

   Los masáis hacen dos comidas al día, una por la mañana y otra por la noche. Casi nunca comen carne solo por motivos festivos cuando sacrifican algún buey.  Nunca mezclan la leche y la carne en la misma comida. Ocasionalmente comen alimentos vegetales pero nunca procedentes de plantas o árboles cultivados (agricultura). Cuando se desplazan con su ganado recogen algunas semillas  o frutos silvestres. Los niños y los ancianos pueden comer gachas de maíz o arroz (especie de puré caldoso con harina tostada, caldo y grasa) y beber té con azúcar.

Niño masai comiendo

   Los guerreros utilizan como fuente de alimento exclusivamente el ganado. Suelen alojarse en sus refugios forestales (olpul) y allí comen una mezcla de carne, grasa (munono) y sangre. Ellos creen que con esta alimentación estarán más fuertes.

Cocinando con munono

RASGOS FÍSICOS DE LOS MASÁIS

   Los masáis son una etnia del este de África cuyas características físicas son las siguientes: son altos, fuertes y muy ágiles.Piensan de sí mismos que poseen una gran belleza, adornándose con llamativos collares, brazaletes y pendientes algo pesados. Estos últimos los colocan en sus dilatadas orejas que  se agujerean desde niños con un machete puntiagudo.

Hombre masái con sus características orejas dilatadas

   A los masáis les gusta vestirse con ropas de llamativos colores, principalmente rojo y azul. Lo más habitual es encontrarles con una tela de figuras geométricas roja, naranja o de algún color similar anudada al cuello llamada shúkà.

Grupo de masáis ataviados con sus ropas típicas

   Las mujeres suelen adornarse con grandes collares de cuentas y el pelo con cintas multicolores. A veces se colocan en brazos y tobillos de forma apretada unos gruesos filamentos de cobre.

Mujer masái con adornos típicos

   Tanto hombres como mujeres suelen decorar sus caras y cuerpos de una forma artística con una mezcla de sebo (grasa) de vaca y ocre triturado hasta convertirlo en polvo (mineral de hierro con tierra).

Hombre masái con la cara decorada


miércoles, 2 de noviembre de 2016

TERRITORIO MASÁI

   Los masáis viven en algunos territorios que pertenecen a dos países de África oriental: Kenia y Tanzania.

Bandera de Kenia
Bandera de Tanzania

     El territorio masái abarca amplias llanuras en las que pasta su ganado. El clima en estos lugares se caracteriza por tener una estación seca y otra lluviosa, por lo que personas y animales necesitan cambiar de lugar para que estos últimos puedan pastar ya que en la estación seca la llanura resulta inútil para alimentar a los animales, la hierba está totalmente seca.
   Al sur de Kenia y norte de Tanzania tenemos dos parques naturales muy importantes: el Masái Mara y el Serengueti. Entre estos dos parques se produce una de las migraciones más importantes de animales salvajes de todo el planeta. Se mueven buscando la hierba fresca que traen las lluvias y que, por suerte para ellos, brota en diferentes momentos dependiendo de la estación del año y del lugar (más al norte o sur).

Mapa de África
En rojo,territorio masái


Llanura en estación seca
Llanura en la estación lluviosa




HISTORIA DE LOS MASÁIS

   Hace dos siglos el pueblo masái dominaba toda la zona y eran temidos por las otras etnias que vivían en los territorios cercanos. Era un pueblo guerrero que además practicaba la ganadería y tenía los mejores pastos para su ganado. En ocasiones robaban animales a los demás. Después de varias sequías y luchas con esas tribus vecinas su poder en la zona se vio mermado.


   A principios del siglo pasado los británicos colonizaron la zona, tratando de imponer su cultura y costumbres a los pobladores de esta zona.  Los masáis eran un pueblo muy guerrero que se resistió bastante. Aún así gobierno británico se apropió de grandes extensiones de terreno en esta región y los masáis se quedaron con pocas tierras para que pastara su ganado.

  
   La peste bovina (enfermedad del ganado) que trajeron los ingleses afectó mucho al ganado, muriendo muchos de sus animales. Los gobiernos de Kenia y Tanzania (los dos países en los que viven los masáis) quisieron aprovechar esa circunstancia para que este pueblo guerrero y ganadero abandonase su forma de vida tradicional y se dedicara a la agricultura, integrándose así en la población de ambos países, pero no lo han conseguido del todo. En la actualidad algunos crean objetos de artesanía que venden a los turistas.